El abrupto paisaje de la península de Kimberley, en el remoto noroeste de Australia, sigue deparando sorpresas a la arqueología mundial. Un reciente estudio ha identificado un estilo pictórico hasta ahora desconocido. Bautizado como el estilo de las Figuras naturalistas lineales (LNF), reescribe la secuencia del arte rupestre australiano y demuestra la riqueza creativa de los pueblos aborígenes. Estas imágenes resurgen como testigos de un momento de profundo cambio social y ambiental, cuando las comunidades tuvieron que enfrentarse a la reducción de tierras habitables provocada por la subida postglacial del nivel del mar.
La investigación, liderada por Ana Paula Motta en colaboración con la Balanggarra Aboriginal Corporation, describe 98 motivos distribuidos en 22 abrigos rocosos de los cauces de los ríos Drysdale y King George. El hallazgo amplía la cronología del arte rupestre y se posiciona entre las célebres figuras Gwion (c. 12.000 a 13.000 años) y las icónicas Wanjina (≤5.000 años). Así, añade un capítulo intermedio que subraya la complejidad cultural de la región.

Antecedentes de la investigación en el Kimberley
Buscando un orden en un mosaico estilístico
Desde que George Grey documentara las primeras pinturas rupestres de la región en 1838, los investigadores han intentado clasificar el exuberante arte kimberliano. Aunque las propuestas de Leslie Maynard, David Welch y Grahame Walsh establecieron secuencias relativas basadas en superposiciones y características formales, quedaban por encajar en la cronología numerosos motivos «anómalos». Los análisis isotópicos y las dataciones de nidos de avispas aportaron fechas absolutas para estilos como el Irregular Infill Animal Period (IIAP), Gwion o Static Polychrome (Figuras policromas estáticas). Con todo, no permitían resolver por completo la diversidad documentada.
Este vacío cronológico fue el motor del proyecto Kimberley Visions (2013-2022), que registró más de mil sitios y creó la base de datos empleada por Motta. Fue en ese corpus, al comparar atributos y secuencias de superposición, donde emergió un conjunto coherente de grandes animales delineados que no encajaba en ninguna categoría previa.

El hallazgo de las Figuras naturalistas lineales
Un repertorio zoomorfo de gran formato
Las LNF muestran animales —sobre todo macrópodos, pero también murciélagos frugívoros, peces, reptiles y aves— de más de 80 cm de longitud y representados con perfiles estáticos. Su trazado destaca por un contorno continuo y seguro, casi sin relleno cromático, pintado en ocres rojos oscuros que contrastan con el relleno granulado típica del periodo denominado IIAP (Irregular Infill Animal Period o Período de relleno irregular de figuras animale). La ausencia de figuras humanas y la escasez de escenas colectivas refuerzan su singularidad.
En el estilo de las Figuras naturalistas lineales, la anatomía se simplifica a lo esencial. Se priorizan las extremidades firmes, las colas rectas y las orejas redondeadas. Sin embargo, algunos ejemplares presentan tramados lineales internos que evocan detalles musculares. Cinco tipologías corporales — denomiandas por los investigadores U, AJ, AN, AQ y AR— son exclusivas de este estilo y revelan un código iconográfico propio.
Metodología y yacimientos investigados
Para el análisis de las obras rupestres, el equipo combinó el registro fotogramétrico, los calcos digitales y el análisis estadístico de los atributos presentes en 151 sitios previamente catalogados. En Balanggarra Country, por ejemplo, el 77 % de los enclaves presenta muestras de arte rupestre, pero solo el 2-3 % alberga LNF, lo que indica una distribución restringida y, al mismo tiempo, una coherencia estilística sorprendente. Las figuras suelen ocupar paredes verticales bien visibles, a veces sobre repisas elevadas. Esto sugiere que se realizaron en estos emplazamientos para que pudieran contemplarse.

Cronología y superposiciones
Ubicación entre Gwion y Wanjina
Más de la mitad de los motivos del estilo LNF se sobreponen sobre otras pinturas. Este superposición ofrece claves temporales de importancia para establecer la cronología de las pinturas. En todos los casos documentados, los ejemplos de LNF se pintaron sobre animales de estilo IIAP, sobre antropomorfos Gwion y sobre figuras Static Polychrome. Posteriormente, se cubrieron por motivos de tipo Wanjina, lo que las sitúa en el Holoceno medio-tardío.
El sitio KGR 343 ilustra la secuencia. Así, un macrópodo de tipo LNF de casi dos metros se traza por encima de un canguro de estilo IIAP y de siete seres Gwion, mientras una figura Wanjina lo recubre de forma parcial.
Las dataciones existentes sitúan el inicio del horizonte Wanjina unos 5.000 años antes del presente. Por tanto, las Figuras naturalistas lineales deben superar con holgura los 6.000 años de antigüedad. El estilo, por tanto, se convertiría en un eslabón cronológico que conecta la iconografía pleistocena con las tradiciones artísticas holocenas.
Interpretaciones culturales y ambientales
Un regreso totémico al reino animal
Durante miles de años, el arte australiano de Kimberley pasó de resaltar los grandes animales a exaltar los cuerpos humanos ornamentados (Gwion) y, de ahí, los seres de naturaleza espiritual (Wanjina). Según los investigadores, el resurgir de figuras faunísticas en el Holoceno medio podría reflejar una reafirmación de los lazos totémicos en un periodo de fuerte estrés ecológico y territorial. Esta tensión habría estado provocada por la subida del mar y la introducción de nuevas tecnologías líticas.
Los autores del estudio interpretan las LNF como expresiones de parentesco extendido. Las pinturas subrayarían la ascendencia común entre humanos y animales y reactualizarían las relaciones de cuidado mutuo. La elección deliberada de los contornos nítidos y la ausencia de relleno detallado otorgarían a estas siluetas una cualidad “viva”, apta para ser reactivada mediante repintados y ceremonias posteriores.

El estilo que afina la cronología del arte rupestre australiano
El reconocimiento de las Figuras naturalistas lineales como un estilo per se no solo completa la secuencia artística del Kimberley, sino que demuestra la capacidad de las comunidades aborígenes para reinventar su iconografía en diálogo con transformaciones ambientales y sociales. Al trazar formas animales monumentales de línea pura, los artistas de hace más de 6000 años testimoniaron una visión del mundo donde la identidad humana se fundía con los demás seres del paisaje. Este descubrimiento, por tanto, invita a reexaminar las colecciones museísticas y los abrigos menos estudiados a lo largo del norte australiano, donde otros estilos “invisibles” podrían estar esperando a ser identificados.
Referencias
- Motta, A. P., S. Ouzman y P. Veth. 2025. "Linear Naturalistic Figures: a new Mid-to-Late Holocene Aboriginal rock art style from the northeast Kimberley, Australia". Australian Archaeology, 1–17. DOI: https://doi.org/10.1080/03122417.2025.2457860