En el verano de 1888, una mujer consiguió desafiar las convenciones de su época, las limitaciones técnicas del momento y el escepticismo generalizado hacia una invención revolucionaria. Bertha Benz, esposa del ingeniero alemán Carl Benz, protagonizó el primer viaje de larga distancia en un automóvil. Con este gesto, demostró tanto la viabilidad de este nuevo medio de transporte como el potencial de una tecnología que llegaría a cambiar el mundo. Esta epopeya sobre ruedas desempeñó un papel decisivo en el nacimiento de la industria automotriz.
El contexto de una revolución técnica: Mannheim, 1885-1886
A mediados del siglo XIX, Europa vivía un periodo de intensas transformaciones industriales. En este marco, Carl Benz construyó, en 1885, el que se considera el primer automóvil de la historia, un vehículo de tres ruedas impulsado por un motor de combustión interna. El Motorwagen o motocarro tenía la peculiaridad de que integraba chasis y tren motriz como una unidad coherente.
El vehículo estaba propulsado por un motor monocilíndrico de cuatro tiempos de 0,75 caballos de fuerza, que también había diseñado el propio Benz, y podía alcanzar una velocidad máxima de unos 16 km/h. Con todo, y aunque el invento se registró oficialmente en 1886, la sociedad todavía no estaba preparada para aceptar un medio de transporte autónomo capaz de funcionar sin caballos. Las reacciones iniciales se caracterizaron, en el mejor de los casos, por la incredulidad.
Carl Benz era un brillante ingeniero, pero no un promotor carismático. La idea de realizar una demostración pública del automóvil no le resultaba atractiva. Fue entonces cuando su esposa Bertha, convencida del valor de la creación de su marido, decidió actuar por su cuenta.

Bertha Benz: una pionera decidida a hacer historia
Nacida en 1849, Bertha contrajo matrimonio con Carl Benz en 1872. En lugar de mantenerse al margen de la carrera profesional de su esposo, sin embargo, Bertha participó de forma activa en el desarrollo técnico y económico del invento. De hecho, llegó a aportar parte de su dote para financiar el proyecto. De todos modos, su contribución más decisiva llegaría en 1888.
Sin informar a Carl ni a las autoridades pertinente, el 5 de agosto de 1888 Bertha Benz emprendió, junto con sus dos hijos Eugen y Richard, un viaje de más de 100 kilómetros desde Mannheim hasta Pforzheim. Lo llamativo es que lo hizo a bordo de un Benz Patent-Motorwagen número 3. Tenía un doble objetivo: por un lado, visitar a su madre; por otro, probar al mundo que el automóvil podía recorrer largas distancias de forma segura. Tal operación, planificada y ejecutada con notable ingenio técnico, demostró de manera práctica las posibilidades del vehículo y permitió identificar, además, mejoras cruciales para su desarrollo futuro.

Un viaje lleno de desafíos técnicos
En aquel entonces, el trayecto de Mannheim a Pforzheim no estaba pensado para recorrerse sobre vehículos motorizados. Las carreteras no eran más que caminos de tierra y tampoco existían infraestructura para repostar combustible. En esa época, la ligroína —un derivado del petróleo usado como carburante— solo se podía adquirir en farmacias. Así, la farmacia Stadt-Apotheke de Wiesloch pasó a la historia como la primera "gasolinera" del mundo, al vender a Bertha el combustible necesario para que pudiera proseguir su viaje.
Bertha también tuvo que lidiar con múltiples problemas mecánicos durante el viaje. En un momento, el motor se atascó y ella misma limpió una tubería de combustible obstruida con una horquilla para el pelo. En otra ocasión, reparó el encendido utilizando una liga de su vestido. En Wiesloch, un herrero remachó la cadena de transmisión e incluso tuvo que ajustarse en ruta el sistema de frenos. Fue Bertha la que se encargó de recubrirlos con cuero para mejorar su eficacia, un paso esencial para el desarrollo posterior de los frenos forrados.

El impacto inmediato del viaje
Tras arribar a Pforzheim el mismo día, Bertha envió un telegrama a Carl para informarle de que había llegado a su destino con éxito. Días después, hizo el viaje de regreso a Mannheim: se completaba así el primer trayecto de larga distancia en automóvil de la historia.
La repercusión mediática no se hizo esperar. La noticia del viaje se difundió con rapidez y el público empezó a percibir el automóvil como un medio de transporte práctico y eficaz, y no como una mera curiosidad técnica. Carl Benz tomó nota de las observaciones de su esposa y realizó mejoras significativas al vehículo, especialmente en lo que concernía al sistema de frenado y la potencia del motor.
Gracias a este impulso, se realizaron las primeras ventas del Benz Patent-Motorwagen. Con ellas, se puso en marcha lo que se convertiría en una de las industrias más influyentes del mundo moderno.

El papel pionero de Bertha Benz: una reivindicación tardía
Durante décadas, el protagonismo de Bertha Benz en el diseño del primer automóvil se subestimó en los relatos oficiales de la historia del automóvil. No obstante, en los últimos años se ha sido reconocido su papel fundamental en el éxito de la invención de Carl Benz.
En 2008, el gobierno alemán estableció la Ruta Bertha Benz, un recorrido turístico de 194 kilómetros que reproduce el trayecto original del primer viaje en coche. Además, el Museo Mercedes-Benz en Stuttgart ha dedicado una sección a esta pionera, y su historia se considera un ejemplo de innovación, coraje y visión de futuro.
Bertha falleció en1944, a los 95 años. Tuvo la posibilidad de ver cómo el mundo que conoció al volante de aquel rudimentario Motorwagen se transformaba radicalmente gracias a su osadía.

Un nuevo mundo al volante
La historia del primer viaje en coche es tanto un relato sobre el progreso tecnológico como un ejemplo de que el desafío de las normas sociales y técnicas puede desembocar en la creación de un mundo nuevo. Bertha Benz, quizás sin ser plenamente consciente de ello, dio empujo a una revolución transformadora.
Sin su decisión de poner a prueba aquella invención aún incomprendida, el automóvil podría haber tardado años en obtener la atención pública que necesitaba para prosperar. De este modo, gracias a su ingenio y su coraje, Bertha Benz se convirtió en una de las grandes pioneras de la historia moderna.
Referencias
- "The first automobile, 1885–1886". Mercedes-Benz Group. URL: https://group.mercedes-benz.com/company/tradition/company-history/1885-1886.html
- "Bertha Benz". Mercedes-Benz Group. URL: https://group.mercedes-benz.com/company/tradition/founders-pioneers/bertha-benz.html