En un momento en que la electrificación del automóvil ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad tangible, Polestar vuelve a desafiar las convenciones del sector con una propuesta que no deja indiferente. El Polestar 4 no es solo un SUV coupé eléctrico de altas prestaciones; es una declaración de intenciones, un manifiesto de cómo el diseño, la innovación tecnológica y la sostenibilidad pueden convivir armónicamente en un mismo vehículo.
Con una silueta aerodinámica y una decisión de diseño tan provocadora como eliminar la luneta trasera, el Polestar 4 redefine lo que esperamos de un coche moderno. Este modelo combina una estética minimalista y futurista con soluciones técnicas que potencian tanto el confort como la eficiencia. La cámara digital que sustituye al espejo retrovisor tradicional, el uso de materiales reciclados de alto nivel y una interfaz basada en Android Automotive son solo algunas muestras del enfoque radicalmente moderno que ha adoptado la marca sueca.
Pero más allá del impacto visual o conceptual, el Polestar 4 impresiona también por lo que ofrece bajo el capó (o mejor dicho, bajo el suelo): potencias de hasta 544 CV, una autonomía de más de 600 kilómetros y una experiencia de conducción que busca equilibrar emoción, control y eficiencia. Este vehículo no solo se suma a la carrera eléctrica; la lidera desde una posición disruptiva que deja claro que el diseño escandinavo y la ingeniería de vanguardia están marcando el ritmo del futuro automotriz.

Una silueta que rompe las normas: diseño sin concesiones
La decisión de suprimir la luneta trasera en el Polestar 4 no es simplemente una excentricidad estética. Es una jugada que revela una mentalidad disruptiva, una manera de pensar el coche desde cero. Al eliminar ese elemento tradicional del diseño automotriz, Polestar libera espacio interior, mejora la aerodinámica y apuesta por una experiencia de conducción futurista. La visión trasera se confía a una cámara de alta definición ubicada estratégicamente en el techo, que transmite imágenes a un espejo retrovisor digital. El resultado es una vista más amplia, clara y continua, sin obstrucciones por los reposacabezas ni los pilares del vehículo.

A nivel visual, el Polestar 4 se posiciona como uno de los SUV coupé más elegantes y sofisticados del mercado. Su silueta baja, las proporciones atléticas y la caída del techo fluida evocan dinamismo incluso en reposo. Las líneas son limpias, precisas y sin elementos superfluos. Las manijas enrasadas, los espejos aerodinámicos y la iluminación LED con firma lumínica propia refuerzan esa estética minimalista de inspiración escandinava que ha convertido a Polestar en una marca de culto entre los aficionados al diseño.
Pero este diseño no es solo una cuestión de forma, sino también de función. Con un coeficiente aerodinámico de 0,26, el Polestar 4 reduce la resistencia al viento de forma significativa, contribuyendo así a mejorar su autonomía y eficiencia energética. Además, el uso de un techo panorámico de cristal electrocrómico —que puede opacarse con solo tocar un botón— ofrece una experiencia visual envolvente tanto para el conductor como para los pasajeros. Esta integración entre forma, función y tecnología eleva la propuesta del Polestar 4 más allá de lo convencional.

Potencia eléctrica sin sacrificios: rendimiento y autonomía
El Polestar 4 no busca solo llamar la atención con su estética futurista; también se posiciona como un auténtico peso pesado en cuanto a prestaciones. Disponible en dos versiones mecánicas —Single Motor y Dual Motor—, el modelo ofrece desde los 272 CV de la configuración de tracción trasera hasta los impresionantes 544 CV de la variante con tracción total. Esta última acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,8 segundos, una cifra más propia de un deportivo que de un SUV familiar. El par motor instantáneo de 686 Nm se traduce en una respuesta enérgica y lineal, perfecta tanto para la ciudad como para largos viajes por autopista.

Ambas versiones del Polestar 4 comparten una batería de 100 kWh de capacidad, que no solo proporciona una autonomía destacable —hasta 620 kilómetros en ciclo WLTP—, sino que también admite carga rápida de hasta 200 kW. Esto significa que, en condiciones ideales, puede recuperar del 10 al 80% de la carga en apenas 30 minutos, lo cual convierte a este SUV eléctrico en una opción perfectamente viable para el uso diario y viajes largos sin compromisos. Además, si tienes un Polestar, tienes acceso a una de las redes de carga más grandes del mundo, lo que garantiza una experiencia de recarga cómoda y sin preocupaciones en prácticamente toda Europa.

Otro elemento que merece mención es el sistema de suspensión activa con regulación adaptativa, presente en la versión Dual Motor. Este sistema ajusta automáticamente la firmeza del chasis en función de las condiciones de conducción, ofreciendo una experiencia que combina confort y deportividad. Además, el modo “Performance” permite al conductor exprimir al máximo las capacidades dinámicas del vehículo, mientras que el modo “Eco” prioriza la eficiencia y suavidad. Esta misma filosofía de adaptabilidad mecánica ha llegado también a otros modelos de la marca, como en el reciente anuncio de que la gama Polestar 3 añade tracción trasera, ampliando así las opciones para los conductores que priorizan eficiencia y dinámica de conducción.

Tecnología centrada en el usuario: conectividad y experiencia digital
En el corazón del Polestar 4, la tecnología no está ahí solo para impresionar: está diseñada para facilitar la vida del conductor y mejorar la experiencia diaria. El sistema operativo Android Automotive OS actúa como cerebro del ecosistema digital del vehículo, ofreciendo una interfaz intuitiva, fluida y personalizable. Desde la pantalla táctil central de 15,4 pulgadas se accede a funciones como la climatización, el sistema de sonido, la navegación con Google Maps en tiempo real y el control de diversas configuraciones del coche. Todo ello sin necesidad de un smartphone vinculado, ya que el sistema está completamente integrado.

Complementando esta experiencia digital, el Polestar 4 incluye una pantalla de instrumentos de 10,2 pulgadas frente al conductor, así como un head-up display de 14,7 pulgadas que proyecta información clave directamente en el parabrisas. Esta solución no solo incrementa la seguridad al reducir las distracciones, sino que también permite al conductor mantener la mirada fija en la carretera mientras accede a datos como la velocidad, las indicaciones del GPS o las alertas del vehículo. Es una experiencia envolvente, fluida y pensada hasta el último detalle.
Además, el sistema de audio, desarrollado en colaboración con Harman Kardon, ofrece una calidad de sonido premium que convierte el habitáculo en una auténtica sala de conciertos sobre ruedas. Con hasta 16 altavoces y 1.300 W de potencia, el sistema permite una distribución envolvente del audio, configurable según las preferencias del usuario. Sumado a la conectividad 5G y actualizaciones OTA (over-the-air), el Polestar 4 no solo es un coche, sino una plataforma tecnológica en constante evolución, lista para adaptarse al futuro de la movilidad inteligente.

Sostenibilidad sin concesiones: materiales reciclados y huella reducida
El compromiso de Polestar con la sostenibilidad no es un discurso vacío: está presente en cada fibra del Polestar 4. Desde el diseño interior hasta la producción, la marca ha priorizado materiales reciclados, trazabilidad y reducción de emisiones. Un ejemplo notable es el uso del tejido 3D de PET 100 % reciclado, desarrollado junto a la Escuela Sueca de Textiles, que no solo es ecológico sino también estéticamente moderno y agradable al tacto. También se emplean vinilos de origen biológico, aluminio con baja huella de carbono y tapicerías sin cuero animal.

A nivel de producción, Polestar apuesta por una transparencia total. Cada unidad del Polestar 4 viene acompañada de una “declaración de sostenibilidad” que detalla el impacto ambiental del vehículo a lo largo de su ciclo de vida. Esta iniciativa, pionera en la industria, forma parte de la ambición de la marca de alcanzar la neutralidad climática para 2040. Además, la plataforma modular SEA sobre la que se construye el Polestar 4 permite un uso más eficiente de materiales y una mejor reciclabilidad al final de la vida útil del vehículo.
Todo esto se traduce en un coche que no solo reduce emisiones mientras circula, sino que también minimiza su impacto en fases clave como la fabricación y el transporte. Para el consumidor consciente, el Polestar 4 representa una elección coherente: un coche de altas prestaciones que no renuncia al planeta. Con esta filosofía, la marca sueca no solo responde a las exigencias del mercado actual, sino que se adelanta a las demandas del futuro, demostrando que lujo, diseño y sostenibilidad pueden y deben coexistir.

Polestar 4 y el futuro de la automoción eléctrica
El Polestar 4 no es simplemente un nuevo modelo en el creciente catálogo de vehículos eléctricos: es una declaración de principios. Su diseño radical, su apuesta por romper con elementos tradicionales como la luneta trasera y su enfoque integral en sostenibilidad, conectividad y rendimiento lo convierten en un referente claro de hacia dónde se dirige la automoción del siglo XXI. No se trata solo de electrificar lo conocido, sino de reinventar la experiencia de conducción desde una mirada más audaz, eficiente y responsable.

Con una propuesta estética que seduce, una ficha técnica que impresiona y un compromiso ambiental que inspira, el Polestar 4 representa la madurez de una marca joven pero visionaria. Su posicionamiento dentro del segmento premium eléctrico es sólido, y sus innovaciones marcan el ritmo que otros fabricantes comienzan a seguir. A esto se suma un ecosistema digital inteligente, acceso a una de las redes de carga más amplias del mundo y una filosofía de transparencia y sostenibilidad que no tiene precedentes en la industria.

En definitiva, el Polestar 4 no solo anticipa el futuro de los coches eléctricos: lo está construyendo activamente. Y lo hace con una mezcla irresistible de diseño escandinavo, ingeniería de precisión y una mentalidad profundamente innovadora. En un mercado que exige cada vez más diferenciación, autenticidad y compromiso con el planeta, Polestar no solo responde, sino que lidera.