Pedro I de Castilla, apodado el Cruel por sus detractores y el Justiciero por sus seguidores, es un rey de Castilla, concretamente de la Casa de Borgoña, cuya vida siempre ha despertado interés entre historiadores y público en general por dos motivos. Por un lado, su triste final, asesinado por sus enemigos y, por el otro, por el grandísimo amor que le tuvo a su amante María de Padilla.