Así debería ser la educación en los colegios, según el experto Ken Robinson

Reflexionamos sobre cómo debería ser la enseñanza en las aulas según el influyente educador y escritor británico.
Educación en las aulas

¿Las escuelas matan la creatividad? Es uno de los titulares extraídos de la conferencia que ofreció en 2006 el educador y escritor británico Ken Robinson durante una charla TED que acumula millones de visualizaciones en Youtube, una de las más vistas de todos los tiempos.

En efecto, para este experto de la enseñanza, la creatividad es un elemento clave en la educación. “Lo que nos diferencia (de otras especies) es, en parte, la idea de la creatividad. Tenemos una imaginación poderosa. Y cada vez es más importante que cultivemos estas capacidades en nuestros sistemas educativos, que llevan mucho tiempo ignorándolas”, afirmaba Robinson.

¿Cómo debería ser la educación? - Tom Wang

Este influyente teórico británico defendía la idea de transformar los sistemas educativos para fomentar la creatividad y el pensamiento crítico en lugar de simplemente centrarse en la memorización y en exámenes o pruebas estandarizadas. 

“Nada me parece más desolador que escuchar los debates políticos sobre cómo mejorar las escuelas haciendo más pruebas y más exámenes. Es fundamental que haya instituciones públicas que promuevan estos talentos por el bien común”, en sus propias palabras.

Robinson se postulaba en contra del modelo educativo tradicional donde se limita la creatividad natural de los niños. Para él, las escuelas no desarrollan la creatividad del modo en que deberían. Por ello, abogaba por un enfoque educativo en el que se valoren y cultiven las habilidades creativas, y, además, se fomente la diversidad de talentos y la pasión por el aprendizaje.

Según este experto, mucha gente tiende a creer que la creatividad se limita exclusivamente al arte, pero en su opinión, abarca mucho más. “Se puede ser creativo en cualquier cosa relacionada con la inteligencia humana. La creatividad es aplicar o poner a trabajar la imaginación. Es el proceso práctico de crear algo: desde una teoría matemática hasta cualquier cosa dentro de los límites de la invención e ingenio humanos. Todo el mundo tiene capacidades creativas. Y estas siempre pueden mejorarse”.

En este sentido, consideraba que los sistemas educativos deberían alentar la expresión creativa, las artes, la música y el pensamiento innovador, de la misma manera en que se valoran las habilidades académicas tradicionales.

Para él, la educación no se reduce únicamente a las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM). Robinson sostenía que las artes y las humanidades son igualmente importantes para el desarrollo completo de una persona.

“Si las cualidades más importantes fueran aquellas que los test de inteligencia son capaces de evaluar, nuestra civilización nunca se habría desarrollado como lo ha hecho”, en sus propias palabras. 

¿Cómo debería ser la educación, según Ken Robinson? - iStock

En lugar de simplemente memorizar hechos y cifras, los estudiantes deberían ser animados a cuestionar, analizar y pensar críticamente, es decir, desarrollar habilidades de resolución de problemas y pensamiento crítico que sean aplicables en la vida real.

En este caso, ponía como ejemplo el aprendizaje derivado a partir de las artes escénicas: “El teatro es una manera muy poderosa para que la gente conecte, se comunique y explore sus relaciones entre sí. Es el arte del comportamiento humano, donde las preguntas que se plantean no son lo que piensas, sino lo que harías en esas circunstancias”. 

“Es curioso que esto no se use de forma extendida en las escuelas, a pesar de que evidentemente es una forma importante de conexión y aprendizaje”, alegaba en una de sus conferencias.

Al mismo tiempo, reconocía que cada estudiante es único y tiene diferentes habilidades, talentos e intereses. Por ello, consideraba esencial permitir a los alumnos que exploren sus pasiones y desarrollen sus habilidades individuales. Asimismo, argumentaba que los buenos profesores son “facilitadores” de la comprensión de todos.

“El aprendizaje no es un monólogo, sino que es una conversación, una relación. Y los grandes maestros de la Antigüedad sabían que el aprendizaje se produce a través del diálogo y la interacción. Los grandes profesores son alumnos, y los grandes alumnos son profesores”, señalaba. 

“Ser un buen maestro de escuela conlleva entender que no te limitas a transmitir lo que sabes a gente que no lo sabe. Hay que conocer la materia, pero también saber hasta dónde alcanzan sus propios conocimientos. Los profesores son catalizadores que mejoran la comprensión de todos”, tal como sostenía.

¿Cómo cambiar el sistema educativo?

Con respecto al actual sistema educativo, consideraba que el cambio se puede producir desde dentro. “A menudo la gente siente que es imposible cambiar el sistema educativo, pero éste no es un sistema inerte ni mecánico, sino que es humano, o como dicen los expertos, un “sistema adaptativo complejo”.

En la opinión de Robinson, “el funcionamiento del sistema educativo tiene unas características constantes, pero es algo dinámico y vibrante, en constante cambio. Además, hay mucho espacio para la innovación. Se pueden hacer cambios. Mucho de lo que pasa en las escuelas en nuestros países no lo dicta la ley, sino que es lo que la gente se ha acostumbrado a hacer”.

Por ejemplo, “la mayoría de los sistemas escolares no impiden que los profesores prueben otras formas de enseñar. Hay fuerzas que están alterando la educación. Y hay espacio para el cambio si tienes la voluntad y las ganas para intentarlo. No tiene por qué cambiar el mundo. Pero lo que tú hagas por tus alumnos cambia su mundo”, concluía el experto en referencia a los docentes.

Sir Ken Robinson es una de las voces pedagógicas más reconocidas a nivel global. Fue un líder internacional en el ámbito del desarrollo de la creatividad, la innovación y el potencial humano. 

Trabajó como profesor en la Universidad de Warwick, Reino Unido, donde impartió educación artística. También como consultor de gobiernos, empresas y sistemas educativos. Su best seller internacional 'El elemento' se ha traducido a veinticuatro idiomas. Murió en 2020 a raíz de una enfermedad.

Referencias:

  • Robinson, K. “Enseñar es un arte”. Aprendemos Juntos 2030. BBVA
  • Robinson, K. “Tú, tu hijo y la escuela: El camino para darle la mejor educación”. Grijalbo (2018)
  • Robinson, K. “Escuelas creativas: La revolución que está transformando la educación”. DEBOLSILLO (2016)

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